Nos levantamos y lo primero que hacemos es mirar el celular. Antes de salir de casa, ya revisamos mensajes, noticias, redes. Sin darnos cuenta, el día empieza con la atención fragmentada. Y así continúa. Estamos en una conversación, pero también pendientes de una notificación. Trabajamos, aunque nos distraemos constantemente con la pantalla. Comemos, pero casi …


