En un mundo donde la inteligencia artificial genera imágenes, textos y decisiones, donde el Apple Pencil Pro traduce gestos en trazos digitales con precisión milimétrica, y donde la computación cuántica promete resolver problemas que hoy parecen eternos, surge una pregunta esencial: ¿puede la tecnología tener alma? La innovación ha dejado de ser solo técnica. Hoy, …


