En las postrimerías del desgobierno lassista, se corrobora su débil acción de mando en asuntos tan delicados para la convivencia nacional como es la seguridad, recurriendo de rodillas a la omnipresencia norteamericana para que se apiaden de su evidenciada incapacidad en la administración pública. Esta sumisa reverencia al capitalismo gringo ya lo hicieron otros politicastros …











