En Otavalo destruyeron bienes de la policía y de algunos particulares. Hordas enardecidas de manifestantes ingenuos, con algunos terroristas en medio, sitiaron la ciudad. Lanzaron cohetes domésticos construidos con el manual de tácticas de guerrilla y, pretendieron con una bazooka alcanzar un helicóptero del ejército que sobrevolaba la ciudad. Me resisto a creer que pudieran …


