El recrudecimiento de la pandemia, este mes, nos llevó a refugiarnos en nuestra casita de campo y un día, dejamos pepitas de calabaza a secar en la terraza, al caer la tarde tuvimos la visita de un hermoso pájaro amarillo, el mismo que acompañó mi niñez con sus colores y trinos, nuestro mítico Chugo, pico …











