Muchas veces recorrí sus callejas y pasé bajo sus aleros algunas vacaciones, sintiendo aquella irremediable magia que tienen sus casas y recovecos de insólita belleza. El mismo sentimiento de admiración que percibí en ciudades italianas como Amalfi, Bérgamo, Siena y españolas como Ronda, con obvias diferencias e historias, sentí en la bella Zaruma cuyo nombre …










