Lo ocurrido durante el pasado fin de semana en la Penitenciaria de Guayaquil es una tragedia de grandes dimensiones. Primero por la pérdida de vidas humanas. Segundo, porque mostró la incapacidad de los organismos especializados del Estado para impedir una nueva carnicería, que estaba anunciada. Tercero: porque es el resultado de una política criminalmente permisiva …











