En mis años de relacionadora pública en la Universidad del Azuay, con el rector de ese entonces, Mario Jaramillo, acostumbrábamos a saludar cariñosamente a los periodistas de la ciudad con quienes manteníamos una cercana y cordial relación. Recuerdo que en las reflexiones que se hacían sobre la labor del periodista siempre coincidíamos en que el …











