Y, una vez más, llegan con la miel en los labios y las promesas a flor de piel; revienta la sala con los aplausos de los románticos incurables. Egregios, ínclitos conversan luego del cóctel y lucen sus condecoraciones. Han escogido a nuevos personajes para ser galardonados de manera permanente, puesto que los otros ya están …











