Con la posible reforma constitucional de la justicia, anunciada como globo de ensayo por el presidente, se agitó el gallinero. Cacarearon por aquí y por allá, y uno que otro gallo intentó imponer su canto. La estridencia provocada, como tenía que ser, causó severo dolor de oído. Cuando se plantean temas tan acuciantes, nuestros pobres …











