Hemos entrado al 2022. Caminamos a tientas, algo perplejos, sin saber a dónde. Nuestro horizonte se ha vuelto turbio, limitado. Negros nubarrones se adueñan del cielo y, sin embargo, hemos echado a andar, porque debemos hacerlo, porque la vida nos empuja y también porque llevamos muy dentro el propósito de avanzar, de vencer obstáculos, de …










