La agenda presidencial debe ser al momento muy extensa. Las presiones políticas, sociales y de todo orden, serán descomunales y persistentes. Habrá, –no podemos ponerlo en duda- aspiraciones del más alto calado, muchos interesados e intereses en juego. Por ventura, el presidente demostró durante la reciente campaña electoral, ese elemento sustancial a todo estadista: la …











