No son mejores jueces, los que llenan las cárceles del País de detenidos, sino aquellos que hacen una análisis mesurado y exhaustivo, de la conducta de los procesados, sometidos a juzgamiento. No es fácil determinar la “peligrosidad”, de una persona, sino es estudiado su comportamiento, desde la dogmática jurídico penal hasta la Criminología. Al tratarse …











