Entre el mundo espiritual y el material existe un sendero que recorremos como si estuviéramos adormecidos por el sueño. Si no existiera este sendero entre nuestras vidas y las de aquellos que nos han dejado, no habría habido jamás profeta, poeta, ni sabio alguno. Querida mamá: acabo de entrar a mi habitación, para conversar unos …











