¿Cómo hablar de su muerte, mi querido amigo, compañero, colega de tantos años, Jorge Villavicencio Verdugo, si apenas intento hacerlo llegan las imágenes de otros muertos cercanos a mi viejo corazón? Viene la serena belleza de mi prima política Sarita Moreno Vintimilla de Íñiguez, hija del mayor de los pintores cuencanos de la transición de …











