Por si la memoria falla. El Ecuador tuvo un gobierno que controlaba todo. Todo, todito -como sabían decir-. El legislativo, el judicial, la contraloría, la fiscalía, las defensorías, las superintendencias, los órganos de control e incluso los de tutela electoral. Todito. Pero, a la hora de manejar los dineros públicos, había exceso de descontrol. Era …










