La mayor celebración para quienes nos asentamos en los principios cristianos está por llegar: la evocación de la venida de Jesús, que va más allá de un simple nacimiento biológico al afianzamiento del renacer permanente de los elementos espirituales que adecentan nuestros cuerpos. Es una época para revivir la esencia de la niñez, escondido en …










