Los niños que viven en zonas con mayor contaminación atmosférica por partículas PM2,5 y con escasez de espacios verdes tienen hasta un 62 % más de riesgo de desarrollar el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Por el contrario, los que viven en zonas más verdes y menos contaminadas tienen un 50 % …











