CON SABOR A MORALEJA
Es increíble lo que ha sucedido. El domingo le dieron la espalda al país. En el afán de ir contra Noboa, votaron NO. Y no se dieron cuenta que estaban votando en contra de ellos mismos. Solo el tiempo dirá si esta decisión fue beneficiosa o perjudicial.
Analistas políticos opinan que los resultados de la Consulta y Referéndum se dieron porque faltó más información de parte del Gobierno. Puede ser, pero las cuatro preguntas que se formularon no eran difíciles de entender.
¿Es tan complejo comprender que eliminar la prohibición de bases militares extranjeras en el país nos ayuda a combatir a nuestro principal enemigo, el crimen organizado?
¿Qué complicado es entender que retirar del presupuesto general del Estado la asignación financiera a los partidos políticos es necesario para invertir ese dinero en seguridad, salud o educación?
¿Es tan difícil comprender la urgencia de reducir el número de asambleístas qué, en su gran mayoría, son parásitos del Estado que ganan 5000 USD y que no trabajan para el pueblo ecuatoriano, pues su único afán es echar abajo los proyectos que él presidente propone, sin siquiera analizarlos?
¿Qué faltó para entender que la Constitución hecha por el prófugo beneficia a los GDOs y al bajo mundo, y no a los ecuatorianos que anhelamos vivir en paz? ¿Cómo pretendemos que el país avance, se desarrolle y venga inversión extranjera si seguimos atados a la Constitución correísta?
En las últimas elecciones presidenciales, los que ahora votaron NO, le dieron su voto a Noboa para evitar que el correísmo regrese. Pero el domingo, hicieron lo contrario luego de dar oídos a la campaña de desinformación que publicaba la oposición: que va a subir el precio del gas; que el sueldo básico se va a reducir; que se van a suprimir los décimos y bla, bla, bla… Se dejaron convencer a sabiendas de quiénes les bombardeaban con sus ya conocidos embustes.
Si usted votó NO, mañana cuando lo asalten, extorsionen o secuestren y el país esté totalmente tomado por el crimen organizado, no se queje y disfrute lo votado.
El hecho de que en Portoviejo, Quevedo y Guayaquil los GDOs hayan celebrado con fuegos artificiales la victoria del NO, es preocupante.
Se dice que la estupidez es un fenómeno contagioso. Basta ver a los que todavía defienden al castrismo, chavismo y correísmo. Hace más de 2400 años, Aristóteles advirtió: “La democracia no es un buen sistema para pueblos ignorantes”.
Se buscaba soluciones para el país y muchos ecuatorianos pensaron que era un concurso de popularidad. ¿Acaso hay un problema masoquista, psiquiátrico, o es falta de pensamiento crítico? (O)









