Michel de Nostradamus fue un médico, astrónomo y poeta del siglo XVI que se destacó por sus profecías. Escribió 942 cuartetos proféticos con fechas ocultas. Profetizó guerras, catástrofes y cambios políticos, los cuales han sido ampliamente debatidos: para algunos, simples coincidencias sin pruebas científicas; para otros, auténticos mitos proféticos.
Ciertos o no, para el año 2026 existen algunas interpretaciones de sus textos, realizadas siglos después, que señalan que en ese año ocurrirán seis profecías narradas de forma ambigua, pero que, por su carácter curioso, vale la pena tomar en cuenta.
La primera profecía es de carácter geopolítico y se refiere a la posible unión de Rusia con China, Irán, Corea del Norte y Arabia Saudita, lo que disminuiría la influencia de Estados Unidos y cambiaría el orden mundial.
La segunda profecía alude a la rebelión de la inteligencia artificial, la cual sería capaz de mejorarse a sí misma.
La tercera profecía, la más preocupante, se refiere a “la ira de la Tierra”. Según esta visión, la Tierra está viva y en constante cambio. Debido al calentamiento global, los mares subirían, afectando a las ciudades costeras; podría activarse el Anillo de Fuego con mayor actividad sísmica y alterarse los fenómenos de El Niño y La Niña. Las olas de calor darían lugar a la migración climática y al surgimiento de refugiados climáticos.
La cuarta profecía de Nostradamus señala que “no estamos solos” y que se manifestarían claramente objetos voladores no identificados.
La quinta profecía habla de un colapso económico y afirma: “el oro perderá su brillo”.
La sexta profecía anuncia un gran despertar espiritual, con una profunda conexión con la naturaleza. Sería el tiempo del cambio, en el que la sabiduría de las tradiciones espirituales volvería a guiar el destino de cada persona. Nostradamus dice que se encontrará el camino a casa y un espacio de paz en el corazón. (O)







