Ministerio del Ambiente, freno al desarrollo

El Ministerio del Ambiente de Ecuador (MAE) fue creado formalmente el 4 de octubre de 1996, en el gobierno del ex Presidente Abdalá Bucaram. En 1999 se consolidó mediante su fusión con el INEFAN.

Desde su creación, tuvo entre sus objetivos mejorar la calidad ambiental y gestión de recursos naturales, así como la administración del Patrimonio Forestal Nacional y áreas protegidas. Sus responsabilidades incluyen prevenir y controlar la contaminación, fiscalizar actividades productivas y promover el desarrollo sostenible.

La fusión con la SENAGUA se dio en marzo de 2020, durante el Gobierno de Guillermo Lasso, para “reducir el gasto público”, creando un solo Ministerio encargado de la gestión del agua, la rectoría en la provisión de agua potable y saneamiento, riego y medio ambiente, lo que implicó el despido de centenares de profesionales valiosos. Como consecuencia inmediata la calidad de atención y el tiempo de respuesta a los usuarios se vieron notablemente afectados.

Finalmente, el año pasado, ya en el gobierno del presidente Daniel Noboa se fusiona al MAATE con el inmenso Ministerio de Energía y Minas, órgano rector  encargado de los  sectores  estratégicos: eléctrico, hidrocarburífero y minero, ´pasando de “guatemala” a “guatepeor”.

Resulta paradójico que proyectos para dotar agua potable, alcantarillado a ciudades enteras, así como proyectos industriales con generación de mano de obra, y contando con financiamiento internacional del BID, CAF, AFD no puedan implementarse por falta de personal para revisar los estudios ambientales, debiendo esperar indefinidamente.

En estos días, el presidente Daniel Noboa envió a la Asamblea Nacional una reforma a la Ley de Minería para eliminar la licencia ambiental para proyectos mineros y reemplazarla por una “autorización ambiental” otorgada por el MAE. Este cambio debilitará los controles ambientales y, además, evidencia la falta de capacidad operativa de esta entidad, no solo para atender proyectos mineros, sino todo tipo de proyectos que requieran estudios de impacto ambiental (EIA), afectando el desarrollo y el bienestar del país entero. La moraleja es que fue un “ahorro de cocinera” o que “resultó peor el remedio que la enfermedad”. (O)

Ing. Gonzalo Clavijo

Ing. Gonzalo Clavijo

Ingeniero Civil con maestría en Ingeniería Sanitaria y Ambiental. Ha trabajado en el ámbito público en ETAPA, EMAC, Elecaustro y en empresas privadas en proyectos de agua potable, saneamiento y gestión ambiental.