¿Qué es un político?

Siguiendo la línea de reflexión denominada “realista”, cuyo intelectual más famoso ha sido Nicolás Maquiavelo, un político es alguien que debe conservar el poder del Estado. No importa cómo, el fin justificará los medios como dijo Napoleón, en un apunte sobre su obra. El político podrá ser bondadoso o cruel. Podrá ser inmoral si eso sirve a sus intereses. Podrá mentir, de eso no tenemos duda. Es más, si preguntáramos a cualquier político, si cree que su adversario dice la verdad, es probable -aunque esto no pase de ser una mera hipótesis- que la mayoría respondiera negativamente. Tal respuesta revelaría que conocen el “arte” de la política. Y si alguno afirmara confiar en la veracidad de su oponente, también se podría sospechar de su afirmación porque o bien ignora la lógica misma de la práctica política, y por tanto miente, o bien participa de ella con el disimulo y cinismo que pretende negar. Claro que este enfoque todavía se sostiene sobre la base de que un político tiene un bien mayor o leitmotiv (un motivo conductor) que justifica su acción, o como dijo el propio Maquiavelo, “un príncipe nunca carece de razones legítimas para romper sus promesas”. Pero seamos honestos, una cosa es ejercer el poder sin disimulo para conservar el control del Estado y preservar su vigencia, y otra muy distinta es la búsqueda del poder con el único fin del beneficio personal, -aun cuando ello implique la erosión de las instituciones que le dan sentido-. No habrá intelectuales que puedan defender teóricamente este síntoma de decadencia, y el poder podrá disimular muchas cosas, pero difícilmente logra ocultar por mucho tiempo la mediocridad o la estupidez. (O)

Dr. Sebastián Endara Rosales

Dr. Sebastián Endara Rosales

Ph.D. Quito, 1978. Ensayista, poeta, docente universitario. Especialista en Pedagogía política y pensamiento social. Editor en Jefe de las revistas científicas de la Universidad Católica de Cuenca.