Las relaciones entre Ecuador y Colombia siguen deteriorándose, y esto debido a que en los últimos días hubo la denuncia, por parte del Gobierno colombiano, de que habría sido lanzada una bomba desde Ecuador hacia territorio de la frontera colombiana.
Este episodio marcaría la escalada de un conflicto entre los Gobiernos de los dos países, iniciado cuando el Gobierno ecuatoriano decidió imponer primero un arancel del 30%, y luego del 50%, a los productos importados desde Colombia; una medida que, en reciprocidad, llevó también al Gobierno Colombiano a imponer un arancel del 30% a lo productos importados desde Ecuador.
La justificación de Gobierno de Noboa, para iniciar esta denominada “guerra arancelaria” con Colombia, ha sido la supuesta falta de eficacia del Gobierno colombiano para combatir el narcotráfico en la frontera compartida entre los dos países; sin embargo, se trata de una medida que ya está perjudicando a empresarios, productores y consumidores ecuatorianos, que afecta al empleo y encarece los precios de las materias primas y de los productos que se importan desde Colombia; además de que, más allá de esa justificación gubernamental, es una medida que tendría otras posibles explicaciones.
Una primera hipótesis explicativa sería la de que el Gobierno ecuatoriano, ante los insuficientes resultados de su política de seguridad, busque en el Gobierno colombiano un nuevo “chivo expiatorio” a quien acusar por el incremento de la narco delincuencia y de la criminalidad en Ecuador,
Una segunda hipótesis tendría que ver con la necesidad política del Gobierno de tener un nuevo contradictor (en este caso externo) con quien confrontar, sobre todo cuando su confrontación permanente con la oposición política (especialmente correista) pierde peso, en la medida que esta oposición va siendo debilitada por acciones persecutorias y juicios por parte de la Fiscalía,
Finalmente, habría una razón ideológica, que tiene que ver con el interés de crear problemas al Gobierno de Petro y afectar con esto a la candidatura presidencial del “petrista” y favorito para ganar las elecciones colombianas, Iván Cepeda; un interés que respondería también al Gobierno de Donald Trump, Gobierno al que Noboa ha mostrado una absoluta incondicionalidad. (O)





