A través de la alquimia, la antigua filosofía buscaba comprender la naturaleza de la materia y del espíritu. Esperaban encontrar la transformación de los metales en oro, combinando la química, la medicina y la astrología. También esperaban la purificación y la evolución del alma, la transformación interior y el crecimiento personal. Decían que es el arte de cambiar las emociones densas, como el miedo y la frustración, por la paz interior y la evolución personal.
La alquimia se basaba en la transformación de los metales, buscando convertir el plomo en oro y cambiar la ignorancia por el conocimiento. Otra meta fue la consecución de “la piedra filosofal”, que otorgaba la inmortalidad. El principio fundamental es encontrar los componentes de la materia y del alma para alcanzar la paz interior.
La alquimia buscaba, de manera fundamental, la transformación interior para que la “transmutación” convierta las experiencias negativas en sabiduría reconfortante y en aprendizaje. Decían que hay que lograr la transformación interior. Hoy en día, su pensamiento asoma en los videojuegos, gracias a los miles de libros que se conservan. Los alquimistas marcaron una etapa importante de la historia en Egipto, Grecia, Arabia, China y Europa medieval. Hoy nos recuerdan el valor del conocimiento y la importancia de aprender y estudiar. Ellos nos enseñan que la transformación profunda nos proporciona el conocimiento, la sabiduría y la formación académica, enseñándonos a cambiar las dificultades en oportunidades y los problemas en soluciones. (O)




