Los tres altares

Hoy el matrimonio, célula básica de la sociedad, está en crisis. Las estadísticas son demoledoras, solo en España se divorcian 400 parejas al día, algo impensable hace unas décadas. En el Ecuador este último año se registraron 50.556 matrimonios y 23.440 divorcios. Las parejas ya no se casan por la Iglesia, ni siquiera por lo civil; simplemente cohabitan temporalmente hasta que la atracción se apaga, con consecuencias nefastas que se reflejan en la desintegración familiar y el sufrimiento de los hijos.

Frente a esta grave problemática, no solo religiosa, sino social y, sobre todo, humana, el presbítero y escritor de la Diócesis de Cartagena en la República Dominica, Alonso Gómez Fernández, luego de varias décadas de acompañar de cerca a parejas y jóvenes, y como un prolífico autor que ha conjugado libros del Antiguo y del Nuevo Testamento, ofrece una respuesta esperanzadora con la publicación de El Tercer Altar. Con esta obra ilumina, con notable claridad, los tiempos actuales de crisis.

El autor destaca que existen tres lugares en el hogar que ocupan un sitio privilegiado: los tres altares, esenciales en la vida cristiana, cuya práctica constante contribuirá, sin duda, al fortalecimiento de cada familia y de la relación entre padres e hijos.

El primer altar es un espacio de oración, análogo al altar eucarístico, donde padres e hijos se reúnen, preferentemente cada domingo, para transmitir la fe, dialogar y compartir los problemas, desafíos y alegrías de la semana. El segundo altar es la mesa familiar, donde, reunidos para compartir los alimentos, primero se bendice a Dios y luego se alimenta a los hijos con el pan material y espiritual. El tercer altar es el lecho nupcial, espacio sagrado donde se vive plenamente el sacramento del matrimonio, favoreciendo la intimidad conyugal, el diálogo, la reconciliación y la apertura a la vida.

Los esposos se santifican en el tálamo nupcial; allí reciben la fuerza del Espíritu de Dios y aprenden a entregarse mutuamente con el amor de Cristo. Una vez cristificados, transmiten la fe a sus hijos con palabras y obras. La familia cristiana, pequeña comunidad de fe en la que se refleja la bondad de Dios, salvará a la humanidad en el tercer milenio,  lo repetía san Juan Pablo II en sus homilías. (O)

Ing. Gonzalo Clavijo

Ing. Gonzalo Clavijo

Ingeniero Civil con maestría en Ingeniería Sanitaria y Ambiental. Ha trabajado en el ámbito público en ETAPA, EMAC, Elecaustro y en empresas privadas en proyectos de agua potable, saneamiento y gestión ambiental.