La cosa se va poniendo pepa. Ya con los jugadores titulares vamos a ver cuáles son las propuestas de esos “ídolos” que dicen salir de las bases y con el “apoyo” de su pueblo para decir lo típico. “Vamos a recuperar la ciudad” o “vamos a recuperar la provincia”.
La verdad, esa narrativa trillada de “recuperar”, como si algo se hubiera perdido, no tracciona. Es que cada año se pierde, no sé. Pero se pierde. Así lo sostienen los candidatos que van a regresar a las ciudades por las riendas del desarrollo y tanta alharaca.
Ah. Y me olvidaba. Los que buscan la reelección sostienen que han tenido cuatro años maravillosos de gestión y que les falta un poco más para seguir “transformando” los territorios.
Ahora bien. La cosa se puso interesante. Con la ley promulgada desde la Asamblea Nacional, que dispone un porcentaje para obras e inversión, vamos a ver cuáles son las propuestas. Ya no creo que salgan con la desfachatez de ofrecer conciertos internacionales para fiestas de temporada. Algunos “padres” de la patria han dicho que, en sus diligentes investigaciones, han detectado irregularidades en esos eventos. Que ahí estaría supuestamente la troncha.
A ver. Es que no hay por dónde perderse. Estimado político, su plan de campaña no debe ser que va a construir una metrópolis como Dubái. No. No nos tome el pelo. Simplemente que los servicios básicos como la luz, el agua, el alcantarillado, los peajes y el transporte funcionen de maravilla. Es todo lo que tienen que hacer.
Acá no hay que inventarse obras ficticias. Y otra cosa, hasta más sencilla y transparente. No hacer de las dependencias estatales agencias de empleo para piponazgos.
Y especialmente que los contratos sean claros. Que los oferentes ganen de forma legal. No con la sorpresa de que un consorcio equis se le adjudicó la obra porque, sin conocer que un familiar de uno de los socios ha sido parte de la comisión contratante. No. Eso ya no.
Esas prácticas se deben eliminar. Con esos temas claros y con datos bajo el brazo, verán que la campaña se les hace chauchita de gestionar.
¡Suerte en la campaña! (O)







