Fuad Jorge Jury Olivera “Leonardo Favio”

Personaje artístico que generó en muchos hispanoparlantes, una pasión por su estilo de hacer música, dueño de una balada romántica única, que se sembró en corazones y miradas de millones de seres humanos. Su canto fue sencillo, humano, emocionante, romántico, poético, narrativo y de tono íntimo. Su música llegaba con facilidad única al oído del auditorio, precisamente por su sencillo vocabulario, por sus historias de amor, sus nostalgias y vivencias, la soledad que lo abrumó desde su infancia y la reflexiva que planteó para asuntos humanos, sencillamente humanos, en el mundo de la narrativa de sentimientos que embargan la vida de muchos.

Nació en Mendoza de Argentina (1938), y la vida le maltrató como a muchos seres que llegan golpeados y sin pan, sin hogar, amor, ni paz. Su padre abandonó a su familia con una herencia de sólo tres besos; entre miseria y hambre, robó pan y estuvo en cárceles infantiles, mientras labraba su personalidad de artista porque pagó, con trabajo, las clases de guitarra y pulió en su interior la experiencia de ser artista, con su voz de maravilloso registro como barítono, que convencía a quien la escuchaba. Llegó a ser director de cine, productor cinematográfico, guionista, militante y político argentino con el peronismo.

Alcanzó a estar en una cresta de ola, entre mediados de los años 60 hasta principios de los 90. A sus 30 años, fue la voz del amor en el mundo hispano.  Su cine lo condujo a ganar aplausos sonoros convertidos en premios y reconocimientos de los expertos y del público que, valoró en él, su sobresaliente meritoria. En 1965 estrenó la película “Crónica de un niño sólo”, que relata la historia de un niño encerrado en un reformatorio y, ese niño, era él.  Resultó ser la mejor película argentina.

Llenó teatros y espacios para escuchar su voz, sus historias y vivencias, y entre los asistentes buscaba a los ojos de su progenitor que no dejó nada en su vida, más allá de un gran vacío, y… nunca, nunca asomó el personaje al que lo llamaban el turco.

Entre sus canciones más populares constan: Ding dong estas cosas del amor, O quizás simplemente le regale una rosa, Fuiste mía un verano, Ella ya me olvidó, Quiero aprender de memoria, Mi tristeza es mía y nada más, Para saber cómo es la soledad, Mi amante niña, mi compañera, Ni el clavel ni la rosa, La foto de carnet, No juegues más, la Rubia del cabaret, etc, etc. Temas versionados en 14 idiomas. Ya lo reconocen, al gran LEONARDO FAVIO. ¿Inolvidable verdad? … (O)

Dr. Eduardo Sánchez

Dr. Eduardo Sánchez

Doctor en Química por la Universidad de Cuenca. Excatedrático de la Universidad de Cuenca. Director del Proyecto “Reproducción de orquídeas por semillas”. Conferencista y articulista internacional.