A mis 15 años viajé con mis padres a Estados Unidos. Viví un año viéndolos trabajar hasta en tres turnos para pagar las deudas que agobiaban la economía familiar. Canté con ellos en restaurantes latinos para redondear el ingreso del fin de semana. Ese año no solo aprendí inglés, también repartí periódicos y fui niñera …



