Vivir entre pliegas andinas es maravilloso por su paisaje único y cambiante, pero al mismo tiempo debemos ser respetuosos con su majestad la montaña, que muestra su furia y destrucción cuando no acatamos su orden y leguaje. Quito, bella, singular, desbordada y anárquica, donde el irrespeto a la naturaleza, quebradas, desfogues hídricos y bosques, le …











