La incertidumbre rodea el calendario de Carlos Alcaraz para la presente gira de tierra batida. Tras verse obligado a renunciar al Masters 1000 de Madrid, el tenista español ha comparecido ante los medios para explicar el estado de su lesión en la muñeca derecha. Así, dejó en el aire su presencia en Roland Garros. Este es el segundo Grand Slam de la temporada.
Bajo una premisa de máxima prudencia, el jugador de El Palmar ha subrayado que su prioridad absoluta es la recuperación total antes de volver a la competición oficial. «Estamos intentando hacer todo lo que está en nuestra mano para que las pruebas salgan bien. Prefiero volver más tarde y muy bien, que volver pronto y mal», declaró Alcaraz durante su reciente aparición en los Premios Laureus.
Un camino marcado por las molestias
Los problemas físicos comenzaron a manifestarse semanas atrás, obligándole inicialmente a retirarse del torneo de Montecarlo y, posteriormente, del Barcelona Open Banc Sabadell. Aunque existía la esperanza de verle defender su corona en la Caja Mágica de Madrid, los servicios médicos y el propio jugador decidieron que los riesgos de una recaída superaban los beneficios de competir sin estar al cien por cien.
La lesión, descrita como una inflamación en el tendón de la muñeca, requiere de un seguimiento constante. Según el entorno del tenista, los próximos días serán determinantes. Alcaraz se someterá a nuevas pruebas diagnósticas que dictarán si puede retomar los entrenamientos con normalidad o si, por el contrario, debe prolongar su periodo de descanso. Esto comprometería su viaje a París.
La mirada puesta en el largo plazo
A pesar de la frustración que supone perderse citas clave en el calendario español, Alcaraz mantiene una perspectiva madura sobre su carrera. Con solo 22 años, tiene una trayectoria proyectada hacia el éxito a largo plazo. Por esto, el murciano es consciente de que un sobresfuerzo en este momento podría derivar en una lesión crónica.
«Si Dios quiere, tenemos una carrera muy larga por delante. Forzar en Roland Garros me puede perjudicar mucho para los torneos futuros», admitió con sinceridad. Esta postura refleja una tendencia creciente en el deporte de élite, donde la gestión de las cargas y la escucha del propio cuerpo se anteponen a la presión de los resultados inmediatos.
El mundo del tenis permanece atento a los comunicados oficiales del equipo del murciano. Por ahora, el objetivo es Roma o, en el escenario más optimista, llegar con ritmo de competición al complejo de la Porte d’Auteuil a finales de mayo. Sin embargo, la premisa en el equipo de Alcaraz es clara: la salud manda. (D)












