No me refiero a algunas sesiones de la asamblea nacional ni a las sabatinas del correato. Más del cincuenta por ciento de la población vive en centros urbanos dejando a una disminuida minoría el dulce despertar con el trinar de los pajarillos, el murmullo tranquilizante de los arroyuelos y el suave concierto del viento al …











