El Concejo Cantonal de Cuenca aprobó en segundo debate una reforma a la normativa que regula el uso y gestión del suelo, con el objetivo de atender la imposibilidad de dividir y construir en terrenos heredados que no alcanzaban el lote mínimo exigido por la ley.
Hasta ahora, cuando un predio no cumplía con las dimensiones establecidas, los herederos no podían fraccionarlo ni edificar, lo que dejaba a muchas familias en un limbo jurídico.
Con la reforma se incorpora la figura de la “excepcionalidad”, que permitirá, por una sola vez, autorizar la subdivisión y construcción en terrenos que no cumplan con el lote mínimo, exclusivamente en casos de particiones hereditarias o donaciones irrevocables de padres a hijos.
El alcalde Cristian Zamora explicó que la medida incluye “candados” para evitar que se convierta en un mecanismo de fraccionamiento indiscriminado. Señaló que aplicará cuando se trate del único bien que deja el fallecido a sus descendientes.
Reglas
La ordenanza establece que los nuevos lotes deberán contar con al menos 120 metros cuadrados de superficie y un frente mínimo de seis metros hacia una vía pública o camino vecinal.
La aplicación de esta metodología comenzará como plan piloto en la parroquia Llacao. Posteriormente se extenderá progresivamente a las otras 20 parroquias rurales del cantón.
El presidente del Consorcio de Gobiernos Parroquiales, Josué Bravo, intervino desde una de las sillas vacías y respaldó la reforma.
“Tener estas vías aperturadas permitirá dar y brindar servicios básicos porque se encuentran bloqueados varios proyectos de agua potable y alcantarillado”, señaló.
En contraste, colectivos ciudadanos cuestionaron la medida y señalaron que no todos los sectores se beneficiarán en igualdad de condiciones. (I)
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