Los habitantes de la parroquia Hermano Miguel, ubicada al norte de Cuenca, se sienten acorralados por la delincuencia. Durante las noches, la preocupación aumenta debido a los robos, asaltos, casos de violencia sexual y muertes violentas.
Pocos se atreven a hablar públicamente sobre la inseguridad. Quienes lo hacen prefieren mantener su identidad en reserva para evitar ser reconocidos y, según manifiestan, poner en riesgo su vida y la de sus familiares.
El último hecho que generó preocupación ocurrió el pasado viernes por la noche. Una joven que caminaba hacia su domicilio fue interceptada por un sujeto que habría atentado contra su integridad.
Imágenes captadas por cámaras de videovigilancia particulares muestran al sospechoso siguiendo a la joven. El material fue difundido posteriormente en redes sociales y generó indignación entre los habitantes de la zona y la ciudad.
Carolina, nombre protegido, señala que hasta ahora la Policía no ha informado de manera concreta sobre el paradero del sospechoso. Asegura, además, que la parroquia cuenta con apenas dos o tres uniformados y un patrullero para atender las necesidades de seguridad de los habitantes de los 45 barrios que conforman la parroquia Hermano Miguel.
A criterio de la moradora, uno de los factores que contribuye al incremento de la delincuencia es el alquiler de viviendas a personas desconocidas, sin que, se verifique previamente su documentación o procedencia.

La parroquia cuenta con alarmas comunitarias; sin embargo, los moradores consideran que estos sistemas son insuficientes si no existe una respuesta policial oportuna ante una emergencia.
La vecina asegura que en sectores como detrás de San Vicente se han registrado robos de ganado; en La Compañía, sustracción de partes de vehículos; mientras que en Las Orquídeas se han reportado asaltos y muertes violentas. En general, los problemas de inseguridad se extienden por varios puntos de la parroquia debido a su amplitud.
En Las Orquídeas se encuentra una Unidad de Policía Comunitaria (UPC). Pedro, nombre protegido, también morador del sector, señala que a pocos metros existe un parque atravesado por una especie de acequia y un túnel que sería utilizado por personas para consumir drogas.
Ante todos estos hechos, los habitantes han organizado marchas para exigir acciones frente a la inseguridad. Actualmente algunos moradores aseguran que ya no quieren realizar más movilizaciones y prefieren organizarse por sectores para enfrentar los problemas de seguridad de manera comunitaria.
Registro de hechos violentos
En lo que va de 2026, en el barrio Las Orquídeas, uno de los sectores más poblados de la parroquia Hermano Miguel, se registra al menos una muerte violenta.
El hecho ocurrió el 1 de marzo, en las calles Alfonso Rivera Novillo y Duitama. En ese lugar, un hombre de 30 años, identificado como John F., alias “Locutor”, murió a causa de varios disparos.
La violencia se extendió incluso al momento de su velorio. El acto se desarrollaba en una sala de velaciones ubicada en las calles La República y García Moreno, en otro sector de Cuenca, cuando una mujer, familiar de alias “Locutor”, fue asesinada también con disparos.
Instalan 8 puntos de videovigilancia
El Mercurio logró acceder únicamente a información del Consejo de Seguridad Ciudadana (CSC) del Municipio de Cuenca sobre las acciones implementadas para contrarrestar la delincuencia en la parroquia Hermano Miguel. De parte de la Gobernación del Azuay no se obtuvo respuesta debido a la agenda de su titular.
Respecto a las acciones del CSC, Xavier Barrera, director de la entidad, reconoce que existe un incremento de la inseguridad, principalmente por robos y hechos violentos registrados en la parroquia Hermano Miguel.
Ante esta situación, el CSC prevé instalar ocho nuevos puntos de videovigilancia, conformados por un total de 24 cámaras, ocho botones de auxilio y ocho equipos de perifoneo. Los dispositivos estarán ubicados en sectores como Los Trigales, Las Orquídeas, la avenida del Toril, el Parque Industrial y El Camal, entre otros.
Los nuevos equipos se sumarán a siete sistemas de videovigilancia que ya funcionan en la parroquia y que han sido repotenciados mediante el cambio de las cámaras existentes.
Además, Barrera informó que se instalarán ocho cámaras con tecnología ANPR, que permitirá el reconocimiento de placas y la identificación de características específicas de los vehículos.
El funcionario recalcó que todos los nuevos equipos están previstos para entrar en funcionamiento hasta finales de este mes. (I)
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