Cinco sectores del cantón presentan mayores condiciones de susceptibilidad y vulnerabilidad frente a fenómenos de remoción en masa, según la última actualización de la Dirección de Gestión de Riesgos del Municipio de Cuenca.
En un informe compartido con Diario El Mercurio, la entidad detalló que estos sectores se ubican, en su mayoría, en la periferia y las zonas rurales del cantón. Se trata de Cochas, en la parroquia Paccha; Challuabamba, en Machángara; Victoria Baja y Los Trigales Altos, en Hermano Miguel; y Miraflores, en El Vecino.
El primer sector corresponde a Cochas, en la parroquia Paccha, donde se identificó un deslizamiento antiguo de aproximadamente 17,84 hectáreas. Dentro de esta área se desarrolla un deslizamiento secundario activo de alrededor de 8,24 hectáreas. El proceso presenta escarpes, grietas y deformaciones del terreno, cuya actividad aumenta principalmente durante los periodos de lluvias intensas y saturación del suelo.
Erick Gutiérrez, director de Gestión de Riesgos del Municipio, indicó que a finales de año se contará con una consultoría para determinar las condiciones de la zona y las medidas que deberán aplicarse. En caso de que se establezca que el sector no es habitable, ya se gestionan procesos de reubicación para las familias que no puedan regresar a sus viviendas.
El segundo sector es Challuabamba, en la calle Cultura El Inga, parroquia Machángara. Allí se identificó un deslizamiento activo de aproximadamente 8,24 hectáreas, con presencia de un escarpe principal, grietas y deformaciones que afectan a viviendas, predios e infraestructura. El movimiento de masas se desarrolla en dirección oeste-este y su inestabilidad puede aumentar durante los periodos de lluvia.
Gutiérrez señaló que actualmente se encuentra en una fase preparatoria previa a la contratación de los estudios que permitirán definir las medidas de mitigación para este sector.
El tercer punto corresponde a Victoria Baja, en la parroquia Hermano Miguel, donde existe un deslizamiento antiguo de tipo rotacional que abarca aproximadamente 3,66 hectáreas. Este proceso ha generado grietas, fisuras y deformaciones del terreno, asociadas principalmente a la sobresaturación del suelo durante periodos de lluvias intensas. Además, varias infraestructuras han resultado afectadas. En este sector se ejecutan estudios técnicos orientados a establecer las medidas de mitigación necesarias.
Los Trigales Altos
El cuarto sector es Los Trigales Altos, también en la parroquia Hermano Miguel, una zona con antecedentes de inestabilidad del terreno identificados desde el año 2000. Los primeros estudios atribuyeron los problemas principalmente a asentamientos diferenciales relacionados con la consolidación de suelos orgánicos y a procesos de expansión y contracción de suelos coluviales meteorizados.
Posteriormente, entre 2009 y 2010, se constató la presencia de un deslizamiento activo que involucra a viviendas. Actualmente, la zona está catalogada como no urbanizable debido al riesgo de deslizamientos.
Finalmente, el quinto sector es Miraflores, en la parroquia El Vecino. El área comprende el entorno de la avenida Manuel Antonio Muñoz Borrero, la vía Miraflores-Sinincay, la calle del Septenario, la vía Santa Catalina de Siena, la calle De los Ángeles y la calle Virgen del Rosario.
Esta zona está afectada por un deslizamiento antiguo de tipo rotacional, cuyos procesos de reactivación han ocasionado daños en viviendas, en el cementerio de Miraflores y en las redes de servicios básicos.
Pese al riesgo, vuelven a Cochas
El caso de Cochas, en Paccha, genera preocupación debido a que varios habitantes están regresando a sus viviendas, pese a los riesgos existentes y a que todavía no se cuenta con los resultados de la consultoría que permitirá determinar la gravedad de la situación.
Delia Ayabaca, moradora del sector, aseguró que muchas personas han regresado a la zona, aunque todavía faltan algunas por hacerlo. Señaló que ciertos propietarios han realizado zanjas para facilitar el desfogue del agua y brindar mayor seguridad a sus predios.
Erick Gutiérrez, director de Gestión de Riesgos del Municipio de Cuenca, recalcó que se ha advertido a los propietarios que el retorno a sus viviendas se realiza bajo su propia responsabilidad y riesgo. “Hemos capacitado e indicado que no pueden volver a ocupar sus predios,”, manifestó.
El funcionario explicó que las acciones municipales en la zona se han concentrado en la limpieza y el mantenimiento de drenes superficiales, con el objetivo de facilitar el drenaje y la evacuación adecuada del agua.
Dentro del área de riesgo de Cochas se identificaron 53 edificaciones, de las cuales 15 están emplazadas directamente sobre la masa activa. (I)
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