Claudio Villanueva reaparece en Machala y va por el cupo mundialista

A los 38 años, cuando muchos ya miran el pasado con nostalgia, Claudio Villanueva vuelve a colocarse el dorsal con una convicción intacta. El marchista azuayo reaparece en el escenario deportivo el sábado 7 de febrero, en Machala, durante el Campeonato Nacional de Marcha, una prueba clave que entregará cupos para el Mundial de Brasil.

No se trata de un regreso cualquiera. Villanueva no compite en un nacional desde hace unos años y su última aparición internacional se remonta nada menos que a los 50 kilómetros de marcha en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, una prueba que marcó su carrera y también el inicio de un periodo complejo, entre lesiones, procesos largos de recuperación y una competencia interna cada vez más exigente en Ecuador.

“En realidad nunca me retiré. Siempre estuve ahí, intentándolo”. Y esa frase resume bien el trayecto de estos últimos años.

Machala será especial. Por primera vez, Villanueva afrontará los 42 kilómetros de marcha, una distancia relativamente nueva en el calendario nacional, que exige tanto resistencia física como fortaleza mental. Su objetivo es claro, registrar un tiempo cercano a las 4 horas y 40 minutos, una marca que le permitiría pelear por un lugar en la selección ecuatoriana rumbo al Mundial.

La preparación ha sido intensa y metódica. Kilometraje largo, sesiones extensas y un enfoque muy similar al de un fondista de maratón. “En estas distancias ya no hay mucho que ajustar a última hora. El trabajo está hecho, ahora toca cuidarse, recuperarse bien y llegar fresco a la competencia”, explica.

Villanueva sabe que el reto no será sencillo. El Nacional reunirá a varios de los mejores marchistas del país, nombres fuertes como David Velázquez, Óscar Patín, entre otros atletas que han mantenido protagonismo en los últimos años. “Son rivales de respeto, gente muy buena. Aquí no se puede descuidar a nadie”, admite.

Un punto clave en esta etapa ha sido su entorno de entrenamiento. Compartir jornadas con atletas de élite y bajo la guía de uno de los equipos más sólidos del país ha sido un aprendizaje constante. “Entrenar con medallistas olímpicos y mundiales te eleva. Siempre se aprende algo, todos los días”, comenta.

Más allá de la competencia, el regreso también tiene un motor íntimo que lo resume en su familia. Sus hijos, su entorno cercano y el respaldo de quienes nunca dejaron de creer, incluso cuando muchos pensaban que el retiro era definitivo.

“Hubo gente que me dijo que ya era momento de parar, pero también hubo quienes me dijeron que tenía que terminar bien mi carrera. Eso me animó a seguir”.

Machala no solo definirá un resultado. Para Villanueva, será una prueba de carácter, una revancha personal y el inicio de un año decisivo, con el Mundial de Brasil y los Juegos Suramericanos por delante. “Si nos va mal en el nacional se complica todo el año, el objetivo está en hacer un buen papel en Machala”. (IAA)-(D)

Ismael Alvarado

Ismael Alvarado

Licenciado en Ciencias de la Información y Comunicación Social con experiencia en coberturas deportivas de todas las disciplinas a nivel nacional. Producción y contenido para medios digitales.
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