El inicio del campeonato ecuatoriano de fútbol 2026 se ha visto envuelto en una fuerte controversia. Lo que debía ser una fiesta deportiva entre Universidad Católica y Emelec en Quito, se transformó en un conflicto administrativo y de comunicados. Además, esto pone en entredicho la organización del torneo.
Originalmente, el partido estaba programado para este sábado 21 de febrero. Sin embargo, la LigaPro anunció de forma inesperada que el encuentro quedaba suspendido y sería reprogramado. La razón oficial entregada por el organismo nacional es «motivos de seguridad». Se basan en informes de la Intendencia de Guayaquil y la Gobernación del Guayas. Esos informes recomendaban evitar traslados del equipo guayaquileño.
La postura de Universidad Católica
El club capitalino no tardó en reaccionar y mostró su total rechazo a la decisión. A través de un comunicado oficial, la dirigencia de la «Chatoleí» calificó la medida como un «precedente nefasto». Además, cuestionó la validez de los informes de seguridad.
Según el club, las autoridades de Guayaquil no tienen jurisdicción sobre un evento que se iba a realizar en Quito. Además, revelaron que, días antes, Emelec les habría pedido directamente postergar el juego argumentando problemas con la inscripción de sus jugadores y falta de presupuesto. A esto, Universidad Católica se negó rotundamente. Para el equipo de Quito, se está intentando «ganar en los escritorios». Esto ocurre cuando no se puede resolver en la cancha.
La situación de Emelec
Por su parte, el Club Sport Emelec atraviesa un momento institucional complejo. El equipo tiene actualmente varias sanciones de la FIFA que le impiden inscribir a sus nuevos refuerzos para la temporada 2026. Al no poder contar con sus fichajes, el equipo llegaba al debut con una plantilla muy limitada.
Aunque la LigaPro sostiene que la suspensión es estrictamente por proteger la integridad del plantel ante posibles incidentes en su traslado, las críticas no han parado. Muchos sectores de la prensa y otros clubes sugieren que la medida «favorece» a Emelec. En consecuencia, le da más tiempo para pagar sus deudas y habilitar a sus jugadores.
¿Qué sigue?
Miguel Ángel Loor, presidente de la LigaPro, defendió la decisión asegurando que su prioridad es la seguridad de los deportistas. No obstante, Universidad Católica ha manifestado que se presentará en el estadio a la hora fijada, como una forma de protesta.
El club quiere dejar constancia de que ellos estaban listos para jugar. Por ahora, el partido no tiene una nueva fecha definida. El malestar en la hinchada crece ante un arranque de torneo que, antes que goles, ha dejado muchas dudas sobre su transparencia y manejo reglamentario. (D)
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