Deportivo Cuenca atraviesa un tramo complejo en la presente temporada del fútbol ecuatoriano. Desde la llegada del director técnico Daniel Néculman, el equipo no ha logrado consolidar una racha positiva. Además, los números reflejan un rendimiento que preocupa a la hinchada morlaca. El arranque del proceso generó ilusión entre los aficionados. Sin embargo, con el pasar de las fechas la suma de puntos cayó drásticamente. Esto obligó al club a reajustar sus objetivos de cara al cierre del campeonato nacional.
El ciclo de Néculman en el banquillo azuayo inició formalmente el pasado 27 de julio con una victoria 2-1 frente a Emelec en condición de local. Aquel triunfo inicial dio señales de un posible repunte deportivo. Además, levantó la expectativa en la ciudad. Sin embargo, la efectividad del equipo decayó de forma evidente en los compromisos posteriores. Así, las victorias pasaron a ser una excepción dentro del calendario.
En los siete partidos que siguieron a la fecha de debut, Deportivo Cuenca registró un balance de cinco derrotas, una sola victoria y un empate. Este último fue conseguido en casa frente a Mushuc Runa. De un total de 21 puntos posibles en esa seguidilla de encuentros, la escuadra morlaca únicamente pudo rescatar cuatro unidades. Este registro terminó por estancar al club en la zona baja de la clasificación general.
El rendimiento futbolístico también se tradujo en cifras desfavorables en ambas áreas. En este periodo de ocho partidos al mando de Néculman, la cuota ofensiva del Cuenca se limitó a cinco goles anotados. Mientras tanto, la saga defensiva recibió diez tantos en contra. Esta diferencia de gol negativa evidencia las dificultades que ha tenido el plantel para sostener ventajas en el marcador. Además, revela los problemas para mantener el arco en cero ante rivales directos.
Deportivo Cuenca al hexagonal del descenso
Como consecuencia directa de este tramo de resultados, Deportivo Cuenca quedó ubicado en la casilla 12 de la tabla de posiciones con 35 puntos acumulados. La más reciente derrota frente a Libertad de Loja terminó de definir la suerte del equipo para la instancia final del torneo. Por eso, los morlacos disputarán el hexagonal por el no descenso. La meta del club se concentra ahora en asegurar la permanencia en la división de honor.
También busca evitar complicaciones con la pérdida de categoría en las fechas decisivas que se avecinan. Esta situación genera inquietud en la dirigencia, ya que al no disputar puestos para un cupo para un torneo internacional se prevé una menor asistencia de público al estadio. Asimismo, se espera una baja recaudación en taquilla. Este panorama llega en un momento donde el apoyo de la gente es clave para mantener la categoría. (D)
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