Corte Suprema de EEUU rechaza intento de Trump de restringir derecho a ciudadanía por nacimiento

La Corte de Suprema de Estados Unidos rechazó medida de Donald Trump. Foto: AFP
La Corte de Suprema de Estados Unidos rechazó medida de Donald Trump. Foto: AFP

La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó este martes 30 de junio el intento del presidente Donald Trump de restringir la ciudadanía por nacimiento mediante un decreto que apuntaba a los hijos de inmigrantes en situación irregular.

En una votación de 6 contra 3, tres jueces conservadores y tres progresistas del máximo tribunal se unieron para tumbar ese texto firmado el 20 de enero de 2025 por Trump al volver a la Casa Blanca.

La justificación era que esos niños no estaban «sujetos a la jurisdicción» de Estados Unidos.

En su fallo, los jueces concluyen que los niños nacidos en Estados Unidos de padres «presentes ilegalmente o temporalmente» son «ciudadanos por nacimiento en virtud de la Decimocuarta Enmienda» de la Constitución.

Los jueces recuerdan que esa enmienda, adoptada en 1868, después de la Guerra de Secesión, sirvió para garantizar los derechos de los esclavos liberados y de sus descendientes.

Por lo tanto, «los niños nacidos en Estados Unidos de padres que se encuentran en el país ilegalmente o de forma temporal están ‘sujetos a la jurisdicción’ de Estados Unidos y son ciudadanos desde su nacimiento», indican.

El «derecho de suelo» se aplica en numerosos países occidentales: un bebé adquiere automáticamente la nacionalidad del país donde nació, aunque algunos Estados aplican restricciones.

Excepciones limitadas

Trump condenó de inmediato el fallo y pidió al Congreso, controlado por los republicanos, que lo ayude a aprobar uno de sus planes emblemáticos contra la inmigración.

«La Corte Suprema ratificó la ciudadanía por nacimiento, lo cual es una lástima para nuestro país, pero podemos compensarlo fácilmente en el Congreso mediante legislación», escribió en su plataforma Truth Social.

El argumento del presidente era que Estados Unidos vive desde hace décadas lo que se conoce como «turismo de nacimiento», es decir, que mujeres extranjeras dan a luz en cualquier punto del territorio estadounidense y regresan luego a su país con un bebé que tiene pasaporte estadounidense.

Las excepciones al derecho a ciudadanía por nacimiento son muy limitadas, recuerda la Corte Suprema: rigen para los hijos de diplomáticos y para ciertos casos relacionados con las comunidades indígenas históricas.

El fallo del máximo tribunal de justicia del país se produce a pocos días del 250º aniversario de Estados Unidos.

El caso provocó gran controversia en el país, y varios jueces del máximo tribunal suscribieron opiniones individuales.

Trump acudió en persona a la audiencia pública de la Corte Suprema en abril, un hecho histórico.

«Un presidente no puede cambiar la Constitución mediante un decreto ejecutivo», reaccionó en un comunicado la abogada de la Unión de Libertades Civiles que pleiteó el caso, Cecillia Wang.

«La garantía constitucional de la ciudadanía por nacimiento se mantiene firme», añadió.

En el caso de Estados Unidos, un precedente marcó la trayectoria de este derecho: la demanda que presentó un hombre llamado Wong Kim Ark.

Wong había nacido en San Francisco en 1873 de padres chinos.

Tras una visita a China, a Wong Kim Ark se le negó el reingresoa a Estados Unidos en 1895, a causa de una Ley de Exclusión China que acababa de ser adoptada.

La Corte Suprema falló en 1898 que era ciudadano estadounidense porque había nacido en el país. (I)

Redacción El Mercurio

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