Desde el 1 de febrero, cuando el Gobierno de Ecuador impuso la tasa de seguridad a los productos provenientes de Colombia, las pérdidas en el transporte formal que circula por la frontera norte son del 70 %, así lo denunció la Asociación Andina de Transportistas Internacionales por Carretera (Andinatic).
El gremio mostró su desacuerdo con el aumento de esta tasa, que desde el 1 de mayo pasará del 50 % al 100 %, lo cual afectará aún más al transporte formal de Ecuador y Colombia, en el que hasta el momento se han perdido 15 mil empleos directos e indirectos.
Aunque los transportistas aseguran respetar los esfuerzos del Gobierno ecuatoriano por reforzar la seguridad nacional y combatir las economías ilícitas, advierten que el aumento de aranceles está generando efectos contrarios a los esperados.
“Esta contracción del comercio formal está fortaleciendo más de 70 pasos ilegales, lo que debilita el control estatal y la seguridad”, afirmó el gremio de transportistas, a través de un comunicado.
Asimismo, se hizo un “llamado urgente”, firme y respetuoso al diálogo bilateral, orientado a revisar las medidas adoptadas, restablecer el comercio formal y proteger el empleo y la estabilidad de la frontera.
“Consideramos que la integración regional, construida durante décadas, no puede ser sustituida por dinámicas de aislamiento que profundizan las brechas económicas y sociales”, señaló Andinatec.
El gremio además recalcó que el transporte internacional de carga pesada es un eslabón esencial del desarrollo: “sin transporte no hay comercio; sin comercio, no hay desarrollo”, se puntualizó.











