A través de redes sociales, los ciudadanos mostraron su inconformidad ante el incremento en el precio de las gasolinas y el diésel, el cual rige desde el 12 de abril del 2026; también organizaciones y gremios se han pronunciado en contra.
Las gasolinas más económicas, la Extra y Ecopaís, pasaron de costar 2,89 dólares el galón, a 3,02 dólares; mientras que el diésel se elevó de 2,83 dólares a 2,96 dólares; el combustible que más subió de precio fue la gasolina Súper, que pasó de 3,41 dólares a 4,57 el galón.
Este es el precio histórico más alto que han alcanzado las gasolinas populares y el diésel en Ecuador; aunque la gasolina Súper sí ha pasado del costo actual, en julio del 2022 llegó a costar 5,20 dólares el galón.
En el caso de la Extra y Ecopaís, antes de superar los 3 dólares el 12 de abril del 2026, el precio más alto que ha registrado fue de 2,92 dólares el galón, que se estableció en octubre del 2025; posteriormente, en marzo del 2026 llegó a 2,89 dólares el galón.
El diésel por primera vez en su historia alcanza un precio tan alto; tras perder el subsidio que tuvo por más de 40 años, este combustible pasó de 1,80 dólares a 2,80 dólares el galón, en septiembre del 2025; desde ahí el costo bajó, hasta marzo del 2026, cuando pasó a 2,82 dólares y para abril se elevó a 2,96 dólares.
Reacciones en contra
Desde la noche del 11 de abril del 2026, cuando se conocieron los nuevos precios de las gasolinas y el diésel, largas filas de ciudadanos se apreciaron en los exteriores de las gasolineras, para abastecerse de combustibles antes de que los costos se eleven.
En redes sociales se evidenció el rechazo que despertó el incremento del precio de estos combustibles, hay quienes incluso lo llamaron un “paquetazo” a la economía del país.
“La clase media es la más afectada”, “Sube la gasolina y sube todo”, “El costo es internacional, pero la calidad no”, fueron algunos de los comentarios que se hicieron públicos; en la otra esquina se pronunciaron quienes argumentaron que la medida no la toma el Gobierno, sino que, es el resultado del conflicto internacional.
Rechazo de las organizaciones sociales
A través de un comunicado, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), organización que tradicionalmente ha protagonizado las protestas en contra del alza del precio de los combustibles, rechazó la medida adoptada por el Gobierno, aunque, no anunció ninguna decisión.
“El encarecimiento de la vida no puede seguir normalizándose ni trasladándose a las familias, especialmente cuando no se implementan respuestas reales que protejan a quienes sostienen la economía cotidiana del país”, recalcó la Conaie que puntualizó que, de” no corregirse este rumbo, las consecuencias sociales serán cada vez más profundas”.
De parte del Frente Unitario de Trabajadores (FUT), su vicepresidente, José Villavicencio, puntualizó que en estos días no realizarán acciones de protesta en contra de la elevación del precio de los combustibles, sino que, sus acciones se centran en la organización del 1ro de mayo, Día del Trabajador, en el cual planifican una gran marcha nacional en contra del Gobierno.
“Nos estamos preparando, recorriendo las ciudades para la gran jornada nacional del 1ro de mayo, que se va a convertir en un espacio para confrontar la política neoliberal, mentirosa y dictatorial del presidente Daniel Noboa; va a ser importante, pese a la mañosería del Gobierno de declarar el 30 de abril feriado, no va a disminuir lo que los trabajadores estamos preparando para este día”, afirmó Villavicencio.
Pronunciamiento de los transportistas
Los primeros en pronunciarse en contra de la elevación del precio de los combustibles fueron los miembros de los Organismos de Integración del Transporte Terrestre de Pichincha Público y Comercial, que exigen la elevación de los precios de los pasajes, ante al aumento del costo de los combustibles.
“Expresamos nuestro rechazo firme frente al constante incremento del alza de los combustibles, medida que golpea directamente a miles de trabajadores y pone en riesgo la estabilidad económica de nuestras familias. No aceptamos seguir absorbiendo costos que hacen insostenible nuestra actividad, mientras no existen políticas claras ni compensaciones reales para el sector”, señalaron los transportistas.
El pronunciamiento de los transportistas se dio pese a que el Gobierno, a finales de marzo del 2026, decidió extender por un mes el pago de la subvención que les entrega desde que se elevó el precio del diésel; pero, exigen que, una vez que los pagos del Estado se suspendan, se definan nuevos precios de los pasajes de transporte público.
Doble golpe a la economía
Además del golpe que el aumento en el precio de los combustibles significa para el bolsillo de los ecuatorianos, el economista Javier Suárez recalcó que también afecta al fisco, pues se aumenta el subsidio que se había eliminado y que ahora se debió retomar.
“Con el precio de 2,96 por el galón de diésel, el subsidio subió a 1,60, es decir, los ecuatorianos deberían estar pagando 4,5 dólares, pero, como el sistema de bandas permite subir solo el 5 % al mes, el resto del costo, que no puedes cubrirlo subiendo el precio al consumidor, lo absorbe el Estado”, recalcó Suárez.
A esto se debe sumar que, según explicó Oswaldo Erazo, secretario ejecutivo de la Cámara Nacional de Distribuidores de Derivados (Camddepe), se incrementará el consumo de la gasolina Extra, que está subsidiada; esto debido al aumento del precio de la Súper.
“Por ser un combustible más amigable, la Súper llegó a tener el 14 % del mercado; desde el 2018, cuando se elevó, quedó en 1 %, pero, como la diferencia con la Extra llegó a 45 centavos, el mercado se ha recuperado, estaba el 3 %, ahora nuevamente habrá la migración de este combustible, la gente pasará a un combustible subsidiado, menos amigable con el ambiente y con la vida del motor”, advirtió Erazo.
Adicionalmente, está el golpe a la economía de los ecuatorianos que, desde marzo del 2026 enfrentan un aumento de la inflación de 2,33 %, es decir, del costo de los servicios y productos; la canasta básica alcanzó los 829 dólares.







