Largas filas y gente aglomerada, a la espera de los buses, es el panorama que predomina en Quito, este 5 de mayo del 2026 el transporte urbano plegó a una medida en la que operará a partir de las 8:00 y solo hasta las 19:00.
Los gremios de transportistas urbanos adoptaron esta medida con el objetivo de presionar al Municipio de Quito para que les pague una compensación de 10 centavos por cada pasajero que movilizan.
Mientras, los usuarios de este tipo de transporte, que se estima son 1 millón 800 mil personas, se quedaron sin un medio para movilizarse.
Caso omiso a las sanciones
Aunque el Municipio de Quito advirtió con sanciones a los buses que plieguen a la medida de “racionalización” de frecuencias, se hizo caso omiso a la advertencia.
Incluso los transportes que son parte de los servicios municipales, el trole y la ecovía, conocidos como alimentadores, plegaron a la suspensión de las actividades.
“El Municipio de Quito recuerda que la prestación del servicio de transporte público se rige por contratos y obligaciones que deben cumplirse en beneficio de la ciudadanía”, advirtió la autoridad local.
El incumplimiento de estas obligaciones, así como de la normativa vigente, podría derivar en sanciones administrativas de hasta ocho salarios básicos unificados, que equivale a 3.856 dólares. (I)












