Una vez finalizado el mes de abril, terminó también el subsidio que el Gobierno le entregó a los transportistas urbanos, en compensación por el alza del precio del diésel; ahora los miembros de este gremio en Quito exigen que el Municipio les pague una subvención, caso contrario, que se revisen las tarifas de transporte, sino, los buses no saldrán por horas.
Ante la “crisis económica” en la que los transportistas aseguran estar, por el incremento en el precio del diésel, la solución que encontraron es trabajar menos horas, para reducir costos.
Es así como, desde este 4 de mayo del 2026 los quiteños solo tendrá servicio de transporte urbano desde las 08:00, hasta las 19:00, es decir, por solo 11 horas, el resto del tiempo, los buses se retirarán.
Ante esta decisión, existe una serie de interrogantes sobre qué pasará el resto del tiempo en que no se contará con los buses, pues se trata de más de 1 millón 800 mil personas que se quedarán sin servicio de transporte.
Fin de la compensación estatal
Pese a que el Gobierno ofreció que les entregaría una compensación monetaria por ocho meses, con la opción de extenderse por cuatro meses más, el 29 de abril del 2026 el ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, puntualizó que la subvención para el transporte urbano se acabó y que lo que les queda a los transportistas es negociar el alza del precio de los pasajes con los municipios.
Luis Haro, presidente del Corredor Central Norte de Quito, señaló que de parte del Gobierno también hubo incumplimiento en la Asamblea Nacional, donde tiene mayoría, pues se comprometió a emitir una ley con la que se obligue a los municipios a revisar las tarifas de transporte público, pero, después de ocho meses no se aprobó ninguna norma.
“Existe incumplimientos por parte del Gobierno, lo cual nos están arrojando a esta problemática; esperábamos que el Gobierno recapacite; porque no es una situación solo de Quito, sino nacional, los de las otras ciudades están esperando nuestra resolución, para ellos también ajustarse y tomar resoluciones a nivel de sus ciudades”, afirmó Haro.
Piden subsidio municipal
Ante el fin de la compensación estatal, los transportistas en Quito buscan que sea el Municipio el que asuma este pago, lo que proponen en es que se les pague 10 centavos por cada usuario de su servicio.
“No pedimos subida de pasajes, lo que pedimos es que garanticen el equilibrio financiero, por cada pasajero del trolebús el Municipio paga 65 centavos, junto con la tarifa de 35 centavos, se hace 1 dólar; en el Metro el subsidio es de 1,60 dólares, mientras que el transporte urbano no recibe nada”, afirmó Edwin Cueva, vocero de la Cámara de Transporte de Quito
Sin embargo, Jorge Yáñez, vocero de la transportación en Quito, puntualizó que esta tarifa de 10 centavos que le exigen al Municipio es temporal, hasta que pasen las elecciones y, una vez superado este momento político, las nuevas autoridades decidan la forma definitiva de financiar el sistema de transporte público.
Según los transportistas, desde abril del 2026 se han reunido en varias ocasiones con el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, para analizar el mecanismo de compensación, pero, no han recibido ninguna respuesta, este 4 de mayo del 2026 se consultó al Municipio sobre le tema, pero, hasta el cierre de esta edición no se recibió ninguna respuesta.
Por su parte el concejal Wilson Merino solicitó que se declare en emergencia la movilidad en Quito, por la serie de accidentes que provocan los transportistas, por lo que rechazó la “amenaza” con la que pretende dejarle a la ciudad sin servicio en ciertos horarios.
Se declaran en crisis financiera
Con la elevación del precio del diésel, que es su principal materia prima, los transportistas señalaron que operaran a pérdida, una vez que se quedaron sin la compensación del Gobierno central.
“La última vez que se revisó la tarifa de los pasajes esta se fijó con un diésel en 1.04 dólares, ahora está 2,96 dólares, el precio se ha triplicado, ha subido el 185 % y es nuestro insumo más importante”, afirmó Pablo Lima, representante de operadoras de Calderón y Mitad del Mundo.
Edwin Cueva, vocero de la Cámara de Transporte de Quito, señaló que al racionar el servicio están buscando que la medida impacte lo menos posible a los ciudadanos, pero, generando para ellos menos costos, pues con sus actuales ingresos les es imposible seguir operando. (I)












