Iván Cajamarca murió antes de cumplir su deseo de una muerte digna a través de la eutanasia

Iván Cajamarca, quien había solicitado la eutanasia por su enfermedad incurable, falleció el 10 de noviembre de 2024. Su cuerpo es velado en la casa de su hermano en Challuabamba.

Iván Cajamarca veía la muerte de manera positiva. Pensaba en este momento como un espacio de liberación entre cuerpo y mente, y creía que su alma iría hasta el cielo, donde podría, por fin, descansar en paz junto a Dios.

Este pensamiento fue el que lo impulsó a solicitar una muerte digna a través de la eutanasia, un proceso legal en Ecuador desde el 12 de abril de 2024, para las personas que sufren enfermedades incurables.

Cajamarca tenía la intención de completar todo el proceso legal de la eutanasia hasta diciembre de este año, solo le faltaba la evaluación psiquiátrica. Sin embargo, el cáncer, que comenzó en el hueso sacro y se propagó por todo su cuerpo, le ganó la batalla.

Fallecimiento y velación del cuerpo de Iván Cajamarca

La tarde del domingo 10 de noviembre de 2024, Cajamarca se despidió de este mundo a causa de complicaciones de su enfermedad, según informaron sus familiares.

La velación de su cuerpo se lleva a cabo en la casa de su hermano Augusto Cajamarca, ubicada en la calle Calusarin, en el sector de Challuabamba. Ahí mismo se efectuará una misa a las 19:00.

El martes, 12 de noviembre su cuerpo será llevado hasta el Camposanto Santa Ana, donde será creamado. Posterior, a las 14:00 o 15:00 habrá una misa en la iglesia de Challuabamba.

Última voluntad de Iván Cajamarca

Para finalizar, su familia cumplirá la última voluntad de Iván: que sus restos se mezclen con la tierra y se siembre un árbol en el cerro de Jalshi, en la parroquia de Nulti, como símbolo de paz, amor y verdad.

Iván Cajamarca y su lucha contra el cáncer

Iván Cajamarca recibió en julio de 2023 el diagnóstico de cáncer, tras consultar al médico por un dolor persistente en la cintura y el brazo, así como malestares recurrentes.

El cáncer comenzó en el hueso sacro, donde se detectó un linfoma que afectó los nervios esenciales para la función de las piernas y la región pélvica.

A pesar de su resistencia inicial a aceptar el diagnóstico, la enfermedad avanzó rápidamente, impidiéndole caminar y obligándolo a abandonar su carrera en el atletismo y el negocio de bienes raíces.

Poco después de su diagnóstico, sufrió la pérdida de su hijo de 35 años.

A medida que la enfermedad progresaba, sus síntomas empeoraron, afectando su movilidad y capacidad para trabajar.

Intentó tratamientos alternativos sin éxito y luego se sometió a quimioterapia, lo que le permitió recuperar algo de movilidad y volver al deporte en menor medida.

Sin embargo, el cáncer continuó propagándose, afectando otros órganos, incluyendo su páncreas, y el médico le recomendó tratamientos paliativos para una muerte digna.

Cajamarca, que había gastado más de 60.000 dólares en tratamientos, decidió no continuar con más quimioterapias agresivas, pues los médicos ya le indicaron que no serían efectivas.

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Daniel Pachari Bravo

Periodista, redactor y creador de contenido en medios multimedia. Hace periodismo con enfoque social. Le interesa conocer las realidades humanas para plasmarlas en productos escritos y audiovisuales.

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