El mundo contemporáneo está llegando al caos, entre otras causas, por el desconcierto de líderes atolondradas y obnubilados por el poder, con ideologías que ni ellos mismos lo entienden menos practican, pero que hacen repetir como cotorras a sus adictos eslóganes de recuelos revolucionarios, verbo y gracia, la paridad de género y la violencia de …










