Silencio electoral. Entonces corresponde no tratar cuestiones propias a las elecciones presidenciales del día domingo, ni en estricto sentido algo que pueda mirarse o entenderse como proselitismo o acción política. Es preferible, quedarse en la (in)acción. Por ejemplo, conversar o analizar con usted lector, el cuento de George Orwell sobre La Rebelión en la granja, …






