Los resultados de PISA 2025, tan difundidos en estos días, deben motivar, ante todo, una revisión profunda de las políticas públicas en educación. Más que discutir un puesto entre los 91 países y economías participantes, conviene mirar lo que los números dicen sobre nuestros propios estudiantes: apenas el 20 % alcanza el nivel mínimo esperado …






