Los niños y jóvenes que acudimos al Oratorio María Auxiliadora, en las décadas del 60 al 80, disfrutamos inmensamente del ejemplar religioso, participando en la alegre misa dominical con el infaltable anuncio de las clásicas películas Tarzán y Durango Kid, luego recibiendo las galletas y leche klin. Aprendimos teatro y música sin que pueda faltar …










