Hay días en los que me pregunto hasta cuando seremos los pacíficos dueños de tanto absurdo. Hasta cuando seguiremos ignorando el ultraje de aquello que es más valioso: nuestro derecho a la vida. Y lo digo porque ahora mismo, mientras Usted lee estas líneas, un nuevo atentado ocurre en los páramos de Loma Larga Quimsacocha, …










