Lo recuerdo de forma nítida, como si la escena estuviera aún ante mis ojos. Habré tenido algo más de diecisiete años aquella mañana de viento frío, niebla y garúa en el Portete de Tarqui. El tricolor nacional. El clarín rompiendo el silencio del páramo, conmovedor. La rodilla en tierra por aquella única vez, la mano …











