Me refiero al suyo don Guillermo Lasso; al que desde ya hace maletas y comienza a despedirse. Mire, entiéndalo, haga hasta lo imposible para que en el poco tiempo que le resta como Presidente, quede en firme la investigación sobre el crimen político cometido contra Fernando Villavicencio, cuyo asesinato, muchos, muchísimos, casa adentro, lo celebrarán …










