Las actitudes de las personas se enmarcan en ciertos límites determinados por la moral y las buenas costumbres, y aunque pueden variar a veces los límites, dependiendo de edades, rasgos culturales o religiosos, nivel de educación, procedencia, etc, casi nunca se sobrepasan, a menos que haya la intención, velada o no, de rebasarlos, casi siempre con …






