En una casa de la calle San Sebastián, en el cantón Sígsig, nororiente de la provincia del Azuay, María Morocho se sienta afuera de su vivienda y mira el paso del tiempo. Tiene 81 años, pero hay recuerdos que parecen no envejecer. Cada septiembre, cuando se acerca el aniversario de los atentados del 11 de …







