No suena descabellado, porque todos en su mayoría lo hacemos. Dentro de la Asamblea Nacional, que festeja el Día del Quesillo, se ha presentado una propuesta para que los presos camellen y así subvencionen su estadía en los centros por su mal comportamiento. ¡Posi! La idea es maravillosa. La celebro. Pero, pero, pero… Seamos realistas …










