Que nos ganó el desorden, el individualismo y la naturalización de la trampa; nos ganó el sinsentido del actual sentido común y nos rebasó la indolencia, la indiferencia y la arrogancia. ¡Qué nos pasa! Que no reaccionamos ante la mentira, la holgazanería y la artimaña; nos dejamos vencer por el fantasma de la perturbación mientras …










