Ritmos, rimas y magia de villancicos definen el paisaje sonoro de nuestra ciudad los días de Navidad, caracterizados por los pases del niño que, bajo su hechizo y cadencia, desde el primer Domingo de Adviento hasta el Martes de Carnaval, avivan la fe y dinamizan la celebración religiosa popular, por las calles, parques y avenidas …






