Bruselas (EFE).- El grueso del textil y de la ropa que se vende en la Unión Europea consume recursos desaforadamente para producirse, utiliza productos químicos peligrosos, apenas recicla materiales y, en muchas ocasiones, emplea a personas en países en desarrollo en condiciones lamentables, la mayoría de ellas mujeres. "Todo eso probablemente es verdad. El desafío …











